Desde ANPE Extremadura queremos manifestar nuestra profunda preocupación y malestar ante la insuficiente compensación que perciben los docentes itinerantes y, en general, el profesorado que está obligado a desplazarse utilizando su vehículo particular para el desempeño de sus funciones.
El Decreto 42/2025, de 19 de mayo, que fija el kilometraje en 0,26 €/km, ha supuesto una actualización claramente insuficiente y alejada de la realidad económica actual. Lejos de resolver el problema, consolida una situación injusta en la que los docentes continúan asumiendo gastos que deberían ser cubiertos íntegramente por la Administración.
El coste real del uso de un vehículo, combustible, mantenimiento, seguros y desgaste, supera ampliamente dicha cuantía. En consecuencia, los docentes itinerantes especialmente, no solo no son compensados adecuadamente, sino que están financiando parcialmente, de su propio bolsillo, el funcionamiento del sistema educativo público, especialmente en el medio rural extremeño.
Esta situación contrasta de forma evidente con las medidas adoptadas por el Gobierno central para otros colectivos cuya actividad depende directamente del uso del vehículo:
- Bonificaciones directas al combustible de hasta 20 céntimos por litro.
- Sistemas de devolución parcial del Impuesto de Hidrocarburos (gasóleo profesional), que reducen de forma estructural el coste del carburante.
- Ayudas directas por vehículo.
- Rebajas fiscales, incluyendo reducciones del IVA.
- Planes específicos de apoyo económico a sectores como el transporte, la agricultura o la pesca, con medidas extraordinarias para paliar el impacto del encarecimiento energético.
Mientras tanto, el profesorado itinerante en Extremadura:
- Percibe una compensación fija de 0,26 €/km, sin actualización automática.
- No recibe ayudas directas vinculadas al consumo real de combustible.
- No cuenta con compensaciones por mantenimiento o desgaste del vehículo.
- No dispone de medidas fiscales específicas que alivien estos costes.
Este agravio comparativo resulta inaceptable. No puede entenderse que se reconozca el impacto del encarecimiento del combustible en unos sectores y se ignore en otros, obligando en este caso a los docentes a asumir una carga económica que no les corresponde, pese a prestar un servicio público esencial y vertebrador del territorio.
Por todo ello, ANPE Extremadura exige:
- La revisión inmediata y al alza del kilometraje, ajustándolo al coste real del uso del vehículo.
- La implantación de un mecanismo de actualización automática, vinculado al precio de los carburantes u otros indicadores objetivos.
- La puesta en marcha de ayudas directas y compensaciones específicas para el profesorado que deba utilizar su vehículo propio (ayuda directa de seguros, compra y/o adquisición de vehículo, pago nivelador puntual, etcétera) equiparables a las adoptadas para otros colectivos profesionales.
- El estudio de medidas estructurales, como la dotación de medios de transporte o compensaciones adicionales en zonas rurales y de difícil cobertura.
- La apertura urgente de una mesa de negociación que aborde de manera integral la problemática de las itinerancias docentes.
ANPE Extremadura advierte de que mantener esta situación supone perpetuar una injusticia evidente y un agravio comparativo inadmisible. La Administración no puede seguir trasladando a los docentes costes que le corresponden, ni sostener el sistema educativo a costa del esfuerzo económico personal del profesorado.
Exigimos una respuesta inmediata y soluciones reales. La dignidad profesional del profesorado y la calidad del sistema educativo extremeño no pueden seguir dependiendo del sacrificio económico individual de sus docentes.


