Inicio_ANPE 628 Noviembre-Diciembre 2025Sin prisas, pero con determinación

Sin prisas, pero con determinación

José Francisco Venzalá González
Presidente Nacional de ANPE
José Francisco Venzalá González
Presidente Nacional de ANPE

El profesorado no puede seguir sosteniendo la educación pública con salarios congelados, pérdida de poder adquisitivo y una burocracia que asfixia su labor docente. ANPE exige una recuperación real del poder adquisitivo y una negociación rigurosa —sin precipitación y desde el consenso— sobre el nuevo sistema de ingreso y la carrera profesional docente. Todo ello, en un marco de unidad sindical y defensa conjunta del colectivo.

Comienza un nuevo curso con viejos problemas: sueldos estancados, desigualdades entre territorios y una carga administrativa que roba tiempo a lo esencial: enseñar.

Aun así, hay motivos para la esperanza. La apertura de la negociación con el Ministerio representa una oportunidad para recuperar lo perdido y construir, entre todos, un futuro profesional más justo. Eso sí, sin prisas.

Más de una década después de los recortes de 2010, el profesorado sigue pagando la factura. La pérdida acumulada de poder adquisitivo supera ya el 20%, y en muchas comunidades las pagas extraordinarias siguen recortadas.

ANPE propone una hoja de ruta clara y realista:

  • Plan plurianual de recuperación salarial, con un incremento inicial superior al 5%.
  • Cláusula de revisión automática ligada al IPC.
  • Deflactación del IRPF, para evitar que suban los impuestos sin subir los sueldos.

“No se trata de una reivindicación corporativa, sino de justicia social.
No hay calidad educativa sin docentes reconocidos y bien retribuidos.”

A la pérdida económica se suma otro desgaste silencioso: la burocracia desbordante. Cada curso se multiplican los formularios, memorias y planes que alejan al docente de su función esencial. El exceso administrativo está consumiendo tiempo pedagógico, energía y motivación.

Por eso, ANPE ha situado esta lucha entre sus prioridades:

  • Reducir la carga burocrática y simplificar los procedimientos.
  • Eliminar duplicidades y coordinar mejor las plataformas digitales.
  • Confiar en la profesionalidad del docente, no en la vigilancia documental.

“No podemos seguir midiendo la calidad de la enseñanza por el número de informes.”

Menos papeles y más enseñanza: esa es la reforma pendiente que devolvería aire a las aulas.

Tras meses de diálogo, el Ministerio ha activado los grupos de trabajo sobre el nuevo sistema de ingreso y la carrera profesional docente. Son pasos positivos, pero deben darse con rigor, sin improvisaciones y con participación real del profesorado, como ANPE ha defendido siempre.

  • El Grupo 2 debe diseñar un sistema de acceso más justo, homogéneo y previsible, que garantice la igualdad y evite la cronificación de la interinidad.
  • El Grupo 3 debe sentar las bases de una carrera profesional auténtica, basada en la experiencia, la innovación y la formación continua.

Ambos grupos pueden ser el germen del futuro Estatuto Docente, una aspiración histórica. Pero, como recordamos siempre, las prisas no son buenas consejeras cuando se trata de decisiones estructurales.

Más allá de cifras o porcentajes, lo que está en juego es la dignificación de la profesión docente. Reconocer al profesorado no es un gesto simbólico: es una inversión en el futuro del país.

Por eso, ANPE seguirá defendiendo con determinación:

  • La recuperación del poder adquisitivo perdido y las pagas recortadas.
  • La homologación retributiva entre comunidades autónomas.
  • La reducción efectiva de la burocracia.
  • Una carrera profesional real, estructurada y reconocida.

España no puede seguir exigiendo más a su profesorado mientras mantiene congelado su reconocimiento.

La excelencia educativa requiere estabilidad, respeto y condiciones dignas. Por eso, ANPE mantendrá su compromiso: avanzar con rigor, diálogo y determinación, sin ceder a las prisas ni a los parches. Y siempre desde la búsqueda del consenso.

ANPE ha sido siempre un referente de independencia, responsabilidad y, sobre todo, unidad sindical. En los grandes debates –retribuciones, ingreso, carrera o condiciones laborales– ha buscado sumar, no dividir.

“Cuando el profesorado habla con una sola voz, los avances llegan. ANPE cree en la unidad sindical como herramienta de fuerza y progreso.”

La división solo beneficia a quienes prefieren mantener la inercia. La unidad, en cambio, multiplica la capacidad de lograr acuerdos justos y duraderos.

Porque el futuro de la educación no se improvisa, se construye con consenso, serenidad y visión de Estado. Y porque el camino de ANPE –ayer, hoy y siempre– es el mismo: unidad, responsabilidad y firmeza sindical. Sin prisas, pero con determinación.

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