Mirando a los techos por lo que pueda caer.
Los centros docentes participan del abandono y desidia característicos de las Administraciones de la ciudad, varios implican peligro físico para sus usuarios. En septiembre, caída de techos en el CEIP Ramón y Cajal, se cierra el centro y se traslada al alumnado; en febrero, anegación del CEIP Juan Morejón, con agua cayendo por los techos y junto a las instalaciones eléctricas; cierre de pabellón y patios en el García Lorca…. Muchos casos ya, debidos a edificios antiguos que necesitan reformas estructurales y adaptarse a nuevas necesidades, mantenidos sólo con parcheados. Si hace frío, toca pasar frío, si hace calor se pasa calor, si llueve, toca mojarse. Mientras, Ayuntamiento y MEFPD discutiendo sobre sus competencias en la materia.




