En el número anterior de esta revista, desde ANPE alertamos sobre las consecuencias del cierre del ciclo salarial 2022-2024, con una pérdida acumulada del 5,2% de poder adquisitivo para los trabajadores públicos, que se suma a una caída total del 20% desde 2010.
Denunciamos entonces la falta de medidas efectivas para compensar la inflación y exigimos un incremento superior al 5% para 2025. Hoy, transcurrido casi medio año, la situación no solo no ha mejorado, sino que se ha agravado.

El 0,5% correspondiente a 2024, vinculado directamente a la evolución del IPC y pactado en el “Acuerdo marco para la Administración del siglo XXI”, sigue sin abonarse con sus correspondientes atrasos. El Gobierno ha condicionado su pago a la aprobación de unos Presupuestos Generales del Estado que ni siquiera tienen calendario, dejando en suspenso una mejora comprometida por ley y absolutamente insuficiente para paliar la pérdida ya sufrida.
Pero no basta con cumplir lo pactado. Es urgente abrir de inmediato la negociación salarial para 2025. De lo contrario, ANPE utilizará todas las medidas de presión a su alcance para exigir el cumplimiento de tal derecho. No hay justificación para el silencio actual, cuando la inflación sigue impactando en las economías domésticas del profesorado y las nóminas permanecen congeladas. Desde ANPE volvemos a insistir: es imprescindible una subida superior al 5% como paso mínimo hacia la recuperación del terreno perdido.
A esta deuda se suma otra aún más antigua y sangrante: la no recuperación de las pagas extraordinarias íntegras desde 2010. Lo que fue una medida excepcional para hacer frente a una crisis puntual se ha cronificado durante más de 15 años. Consideramos que este gobierno debe restituir de una vez este derecho arrebatado, que ha supuesto una injusta merma de miles de euros para los funcionarios públicos, y cumplir así con lo estipulado en el Estatuto Básico del Empleado Público, en su Capítulo III, que dice literalmente: “las pagas extraordinarias serán dos al año, cada una por el importe de una mensualidad de retribuciones básicas y de la totalidad de las retribuciones complementarias, salvo aquellas a las que se refieren los apartados c) y d) del artículo 24”. Cada año, esta anomalía se ratifica en los PGE sin justificación económica ni legal. Es un agravio que afecta directamente al profesorado y que incrementa año tras año la pérdida de nuestro poder adquisitivo.
Desde ANPE, lo decimos con claridad:
- Exigimos el pago inmediato del 0,5% pendiente desde enero de 2024.
- Reclamamos la apertura urgente de la negociación salarial para 2025, con una subida mínima del 5%.
- Exigimos la recuperación total e inmediata del cobro íntegro de las pagas extraordinarias, recortadas injustamente desde 2010.
El profesorado lleva años cargando con el peso de los recortes y la desidia institucional. Es hora de dejar de ignorar esta realidad y empezar a saldar la deuda histórica que el Estado tiene con sus docentes.
ANPE, como primera fuerza sindical en el ámbito docente, insta al Gobierno a actuar con responsabilidad y altura de miras para devolver al profesorado el poder adquisitivo perdido. Si no se toman medidas concretas e inmediatas, desde ANPE no descartamos promover movilizaciones en defensa de los derechos salariales de todo el colectivo docente. Es el momento de pasar de las palabras a los hechos.


