Desde el Defensor del Profesor detectamos un aumento continuo de bajas por problemas de salud mental.

PICOS de trabajo como el inicio de curso, las evaluaciones y el fin de curso, sumados a conflictos con alumnado, familias, compañeros o la Administración, pueden generar estrés permanente, desmotivación, cansancio emocional y derivar en el síndrome del burnout. Para combatirlo, la prevención debe ser dual:
Medidas de la Administración

- Reducción de carga laboral: simplificar la burocracia, flexibilizar plazos y dotar de personal administrativo a los centros para priorizar la enseñanza.
- Flexibilidad y desconexión: permitir teletrabajo en tareas no lectivas (reuniones, claustros) y respetar estrictamente los descansos fuera del horario laboral.
- Liderazgo y comunicación: capacitar a directivos en liderazgo empático –liberándolos de tareas administrativas– y mejorar los canales de comunicación.
- Reconocimiento: valorar el desempeño e impulsar la carrera profesional para aumentar la motivación.
- Poner a disposición de los docentes facultativos sanitarios que prevengan la aparición de enfermedades relacionadas con la salud mental cuando aparecen síntomas.
Pautas de autocuidado individual
- Gestión emocional: reconocer emociones, desahogarse sin miedo, practicar la comunicación asertiva y pedir ayuda profesional o del entorno si la situación te supera.
- Límites y flexibilidad: conocer tus fortalezas, no exigirte en exceso y adaptarte con flexibilidad a los contratiempos.
- Innovación y propósito: utilizar metodologías con las que disfrutes y valorar la importancia de tu trabajo.
- Salud y desconexión: cuidar el descanso, la alimentación y el ejercicio; cultivar las relaciones con compañeros y reservar espacios propios de relajación.


