Desde ANPE Extremadura afrontamos el inicio del curso escolar 2026/27 con una valoración prudente, pero también con cierta esperanza.
Comienza un curso con novedades y con algunos avances que debemos reconocer, pero también con importantes retos pendientes, tanto para el profesorado como para las familias y para el conjunto del sistema educativo extremeño.
Nuestra posición siempre ha sido clara: reconocer aquello que se hace bien y reivindicar aquello que todavía necesita mejorar. Creemos que la educación extremeña necesita estabilidad, inversión, diálogo y acuerdos, pero, sobre todo, necesita que el profesorado esté en el centro de las políticas educativas.
Un comienzo de curso que también supone un esfuerzo para las familias
La vuelta al colegio para miles de familias extremeñas supone un importante esfuerzo económico y organizativo.
Libros, material escolar, transporte, comedor, actividades y conciliación forman parte de una realidad que afecta directamente a las economías familiares. Por eso valoramos positivamente las políticas dirigidas a avanzar en la gratuidad de los libros de texto y el material escolar y las ayudas vinculadas a la escolarización.
Pero desde ANPE insistimos en que hablar de gratuidad de la enseñanza pública debe significar avanzar progresivamente hacia la eliminación de las barreras económicas que puedan condicionar el acceso del alumnado a una educación en igualdad de oportunidades.
No todo es salario: hay mejoras profesionales que no pueden seguir esperando
Desde ANPE queremos dejar claro que nuestras reivindicaciones no son exclusivamente retributivas.
Este curso debe servir también para avanzar en cuestiones que afectan directamente a las condiciones de trabajo y a la dignificación de la profesión docente.
Entre ellas se encuentra la carrera profesional y el desarrollo efectivo de la autoridad del profesorado. No basta con reconocer jurídicamente la autoridad docente. Es necesario que cualquier profesor que sufra insultos, amenazas, agresiones, acoso o situaciones graves de indisciplina sepa que tiene detrás a su Administración y que va a recibir protección, asesoramiento y acompañamiento.
«La vuelta al colegio para miles de familias extremeñas supone un importante esfuerzo económico y organizativo»
Menos burocracia y más tiempo para enseñar
Otra de nuestras grandes reivindicaciones para este curso continúa siendo la reducción de la burocracia.
Los docentes nos trasladan continuamente que dedican cada vez más tiempo a cumplimentar documentos, informes, registros, protocolos y plataformas. Muchas de estas tareas pueden tener una finalidad justificada, pero debemos preguntarnos si todas son realmente necesarias y, sobre todo, si están contribuyendo a mejorar la educación.
Desde ANPE lo resumimos de una manera muy sencilla: queremos más tiempo para enseñar y menos tiempo para demostrar administrativamente que estamos enseñando. Cada hora innecesariamente dedicada a burocracia es tiempo que el docente deja de dedicar a preparar sus clases, atender individualmente a un alumno, coordinarse con otros profesionales o hablar con una familia.
Por ello reclamamos un verdadero plan de desburocratización que revise procedimientos y elimine duplicidades y tareas que no aportan valor pedagógico.
Otro de los grandes retos del curso será la atención a la diversidad.
ANPE está plenamente comprometida con una escuela inclusiva, pero debemos evitar que la inclusión se convierta únicamente en una declaración de principios.
La inclusión necesita recursos humanos, apoyos especializados, ratios adecuadas y tiempo de coordinación. Las aulas son cada vez más diversas y los docentes deben atender diferentes ritmos de aprendizaje, necesidades educativas y situaciones personales y sociales.
No podemos trasladar toda esa responsabilidad exclusivamente al profesor. Necesitamos reforzar las plantillas y los perfiles profesionales destinados a la atención a la diversidad.
Formación, inteligencia artificial y nuevos desafíos educativos
La inteligencia artificial está entrando rápidamente en nuestras aulas y tenemos que abordarla desde una perspectiva educativa, no desde el miedo ni desde la improvisación.
Los docentes necesitan formación útil y práctica sobre inteligencia artificial, nuevas tecnologías, convivencia, salud mental, protección del menor, atención a la diversidad y resolución de conflictos.
Desde ANPE defendemos una formación permanente vinculada a las necesidades reales de los centros y del aula, que contribuya verdaderamente al desarrollo profesional y que pueda realizarse en unas condiciones compatibles con la jornada laboral del profesorado.
«La inclusión necesita recursos humanos, apoyos especializados, ratios adecuadas y tiempo de coordinación»
Extremestiza, una de las novedades del curso
Entre las novedades curriculares del curso encontramos la incorporación en 3.º y 4.º de ESO de la materia optativa “Extremestiza: puente entre Extremadura y América”, destinada a profundizar en los vínculos históricos y culturales existentes entre Extremadura y América.
Desde ANPE no entramos a valorar políticamente la materia en sí, no nos compete. Pero cualquier novedad curricular debe implantarse con planificación, recursos y criterios pedagógicos claros. No basta con incorporar nuevas materias al currículo: hay que garantizar que los centros dispongan de los medios necesarios y, especialmente, que su implantación respete las atribuciones profesionales y las especialidades del profesorado encargado de impartirlas.
Educación Infantil de 0 a 3 años: escolarizar no es solamente conciliar
Valoramos todas aquellas medidas que faciliten a las familias el acceso a esta etapa y que contribuyan a la conciliación, pero desde ANPE insistimos en que la Educación Infantil de 0 a 3 años no puede entenderse exclusivamente como una política asistencial o de conciliación familiar.
Por ello defendemos que su expansión vaya acompañada de calidad, recursos y profesionales adecuadamente cualificados. Nuestra reivindicación es clara: un docente de Educación Infantil por aula en el ciclo de 0 a 3 años.
Una oportunidad perdida en el ámbito estatal
Sin embargo, nuestra valoración es mucho más crítica cuando miramos al ámbito estatal.
Llegamos al tramo final de la legislatura con la sensación de que hemos perdido una oportunidad importante para abordar reformas que el profesorado lleva esperando demasiado tiempo.
Desde ANPE llevamos años reclamando un verdadero Estatuto de la Función Pública Docente que establezca un marco profesional moderno, estable y común para el profesorado.
Necesitamos desarrollar una auténtica carrera profesional docente, abordar la situación de los cuerpos docentes, mejorar las condiciones laborales, reducir la burocracia, avanzar en el reconocimiento profesional y establecer un marco que dé respuesta a los enormes cambios que se han producido en la profesión.
No es razonable pedir cada vez más responsabilidades al profesorado sin actualizar al mismo tiempo sus condiciones profesionales.
La educación española ha experimentado numerosas reformas legislativas, curriculares y metodológicas durante las últimas décadas, pero continúa pendiente una reforma fundamental: la que afecta a quienes tienen que hacer realidad todas esas reformas dentro de las aulas.
Terminar una legislatura sin avances sustanciales en el Estatuto Docente, en la carrera profesional y en las condiciones del profesorado supone, desde nuestro punto de vista, una oportunidad perdida.
«No es razonable pedir cada vez más responsabilidades al profesorado sin actualizar al mismo tiempo sus condiciones profesionales»
Poner al profesorado en el centro
Desde ANPE Extremadura afrontamos, por tanto, el curso 2026/2027 combinando reivindicación y esperanza.
Reconocemos los avances que se han producido y la existencia de un mayor espacio de diálogo en Extremadura, pero ahora necesitamos resultados.
Queremos avanzar la carrera profesional, en la autoridad del profesorado, en la desburocratización, en los recursos para la inclusión, en una formación útil y en la mejora de la Educación Infantil de 0 a 3 años.
También queremos que las familias encuentren un sistema educativo público que garantice la igualdad de oportunidades independientemente de su situación económica o de si viven en una ciudad o en uno de nuestros municipios rurales.
ANPE seguirá reconociendo cada avance, negociando siempre que exista voluntad de acuerdo y reivindicando allí donde siga habiendo problemas pendientes.
Porque podemos hablar de nuevas asignaturas, digitalización, inteligencia artificial, inclusión, innovación o nuevas metodologías, pero ninguna reforma educativa tendrá éxito si olvidamos a quienes tienen que llevarla diariamente a las aulas.
Si queremos mejorar la educación extremeña, tenemos que cuidar a quienes la sostienen. Necesitamos docentes reconocidos, protegidos, formados, respaldados y justamente retribuidos. Ese debe ser uno de los grandes objetivos de este curso escolar.


