Inicio_ANPE 631 Septiembre-Octubre 2026Los retos de la educación riojana para un nuevo curso escolar

Los retos de la educación riojana para un nuevo curso escolar

ANPE Rioja reclama medidas concretas para afrontar las necesidades de los centros y del profesorado y avanzar hacia un sistema educativo con más recursos y mejores condiciones.

El comienzo de un nuevo curso escolar es siempre un momento de nuevos retos y proyectos. Pero también constituye una buena oportunidad para analizar qué está funcionando, qué aspectos deben mejorarse y cuáles son las necesidades que siguen pendientes. Consideramos que la mejora de la educación debe ir necesariamente acompañada de una mejora de las condiciones en las que el profesorado desarrolla su trabajo.

El curso 2026/2027 comienza con importantes desafíos. El profesorado continúa afrontando una creciente carga administrativa que resta tiempo a sus verdaderas funciones educativas. Informes, registros, plataformas, protocolos, reuniones y diferentes tareas burocráticas se han incorporado progresivamente al día a día de los centros. Por ello, es necesario revisar los procedimientos y eliminar aquellas tareas que no aporten un verdadero valor educativo. No se puede seguir aumentando las responsabilidades del profesorado sin facilitar el tiempo y los recursos necesarios para asumirlas.

Junto a esta cuestión, ANPE Rioja considera prioritario avanzar en el reconocimiento de las funciones y responsabilidades que desempeñan determinados colectivos. Los equipos directivos y la Inspección Educativa han visto incrementadas sus tareas y responsabilidades, por lo que requieren un reconocimiento acorde con la importancia de su trabajo.

«El profesorado continúa afrontando una creciente carga administrativa que resta tiempo a sus verdaderas funciones educativas»

Menos alumnos por aula, más posibilidades de atenderlos

La reducción de las ratios debe ser otra de las prioridades de este curso. Planteamos avanzar hacia un máximo de 20 alumnos por aula en Primaria y continuar reduciendo progresivamente el número de alumnos en las diferentes etapas educativas.

Una menor ratio permite una atención más individualizada, facilita la labor docente y mejora la respuesta ante las diferentes necesidades que presenta el alumnado. Del mismo modo, la educación inclusiva necesita recursos suficientes. Profesores de apoyo, especialistas y orientadores son fundamentales para que la atención a la diversidad no dependa exclusivamente del esfuerzo y la buena voluntad de los docentes.

También resulta necesario garantizar que los horarios permitan desarrollar adecuadamente los apoyos, desdobles y otras actuaciones específicas, así como aumentar las horas destinadas a la tutoría en todas las etapas.

Centros preparados para enseñar y aprender

Las condiciones de los centros educativos también forman parte de la calidad de la enseñanza. ANPE Rioja considera necesario continuar con un plan de mejora y modernización de las infraestructuras educativas, adaptándolas a las nuevas necesidades de los centros.

Dentro de estas actuaciones, la climatización ocupa un lugar especialmente relevante. Los episodios de temperaturas extremas hacen necesario garantizar unas condiciones adecuadas durante todo el curso. Alumnado y profesorado deben poder desarrollar su actividad en espacios seguros, funcionales y con unas condiciones térmicas que no dificulten la enseñanza y el aprendizaje.

«Una menor ratio permite una atención más individualizada, facilita la labor docente y mejora la respuesta ante las diferentes necesidades que presenta el alumnado»

Una Formación Profesional pública con recursos suficientes

El crecimiento de la Formación Profesional debe ir acompañado de una apuesta decidida por la red pública. Esto implica crear nuevos centros integrados de FP y ampliar y modernizar las instalaciones de aquellos centros que actualmente imparten estas enseñanzas, especialmente cuando los espacios disponibles resultan insuficientes.

La expansión de la FP necesita planificación, recursos e instalaciones adecuadas para garantizar una formación de calidad. También es necesario mejorar la organización de las estancias formativas en empresa, reforzando la coordinación entre centros educativos y empresas y evitando que su seguimiento suponga una sobrecarga para el profesorado. La normativa autonómica debe, además, adaptarse a las nuevas exigencias derivadas de la Ley de Formación Profesional.

El profesorado debe estar en el centro de las decisiones

Todas estas reivindicaciones tienen un elemento común: mejorar las condiciones en las que trabaja el profesorado para mejorar también la educación que recibe el alumnado.

Reducir ratios, disminuir la burocracia, reforzar las plantillas, reconocer las responsabilidades profesionales, mejorar las infraestructuras y dotar a los centros de recursos suficientes no son medidas aisladas. Forman parte de una misma estrategia para fortalecer nuestro sistema educativo.

ANPE Rioja afronta este nuevo curso reclamando a la Consejería que avance en las cuestiones que siguen pendientes y que abra nuevos espacios de negociación. El profesorado necesita hechos y avances concretos que permitan mejorar su trabajo y responder adecuadamente a las necesidades de los centros.

Porque hablar de calidad educativa es también hablar de condiciones laborales, recursos y reconocimiento profesional. Y porque mejorar la educación comienza por cuidar y respaldar a quienes cada día la hacen posible: los docentes.

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