Fruto de las reuniones del grupo de trabajo de condiciones laborales, que se constituyó en el seno de la Mesa de negociación del Ministerio de Educación, a propuesta de ANPE, y en el que hemos participado activamente como primer sindicato del profesorado de la enseñanza pública, se elaboró el texto, en forma de anteproyecto de Ley, que el Consejo de Ministros aprobó el pasado 11 de noviembre.
Dicha norma modifica la LOE/LOMLOE estableciendo las ratios máximas, en todo el Estado, en un máximo de 22 alumnos en Primaria y de 25 alumnos en la ESO, además de establecer un plazo máximo de 6 meses, tal y como propuso ANPE, para establecer el Real Decreto que baje las ratios máximas, a nivel estatal, en el resto de enseñanzas no universitarias con un plazo de aplicación progresiva que comenzará en el curso 2027/2028, debiendo finalizar en el curso 2031/2032 en todas las enseñanzas. Sobre este calendario de aplicación ya dijimos desde ANPE que habría que acortarlo y seguiremos insistiendo en ello, ya que el texto aprobado del anteproyecto de Ley continuará su tramitación, siendo sometido a negociación con las organizaciones sindicales y las comunidades autónomas, hasta su aprobación definitiva como proyecto de Ley y su remisión a las Cortes Generales.
Por otro lado, el anteproyecto de Ley contempla, para aplicarse el curso que viene, el cómputo del alumnado con necesidades educativas especiales (ACNEE) como dos plazas, a efectos de ratios máximas, y fija el horario lectivo del profesorado a un máximo de 23 horas lectivas en los centros de infantil, primaria y educación especial y de 18 horas lectivas en los centros que se imparten el resto de enseñanzas, en estos centros, de manera excepcional, y por necesidades de organización, podrá alcanzarse un máximo de 20 horas, compensadas con dos horas complementarias por cada periodo lectivo adicional.
Además, en este anteproyecto se contempla la creación de un índice de vulnerabilidad socioeconómica que servirá para identificar aquellos centros que presentan una situación de especial complejidad, teniendo en cuenta entre los criterios para esa especial complejidad, el número de alumnos ACNEAE. Estos centros contarán con unas ratios máximas inferiores.
Para ANPE, esta norma es de vital importancia ya que reducir las ratios máximas de alumnos por aula y el horario lectivo del profesorado, ya que favorece una atención más individualizada del alumnado. Además, el establecerlo mediante norma básica, minimizará las diferencias entre Comunidades Autónomas, teniendo también en cuenta que, siendo estas las condiciones mínimas, las propias Comunidades Autónomas podrán mejorar dichas medidas en sus respectivos territorios.
En la tramitación de este anteproyecto de Ley, desde ANPE, seguiremos exigiendo que se acorten los plazos en su aplicación, que se tenga en cuenta al alumnado ACNEAE a la hora del cómputo de las ratios y no sólo los ACNEE, que se trabaje, desde ya, en el futuro Real Decreto que rebaje las ratios máximas del resto de las enseñanzas para que, una vez aprobada la Ley inmediatamente se pueda tramitar el Real Decreto y, sobre todo y lo que más nos preocupa desde ANPE es que la Ley venga acompañada de una memoria económica suficiente que facilite a las CCAA el poder implantar las medidas contempladas.


