La creación de la Dirección General de Bienestar Educativo en la Consejería de Educación de Castilla y León supone, para ANPE, el reconocimiento institucional de una realidad que desde hace años venimos señalando a nivel sindical, y no es otra que la relevancia del bienestar de la comunidad educativa.
La nueva Dirección General incorpora entre sus ámbitos de actuación cuestiones como la convivencia en los centros, la orientación educativa y psicopedagógica, la atención al alumnado con necesidades educativas específicas, las actividades complementarias y extraescolares y las ayudas al estudio. Su creación representa, por tanto, una oportunidad para abordar de manera más coordinada unos problemas que se han vuelto cada vez más complejos.
Consideramos este hecho especialmente significativo por tratarse de una reivindicación histórica de ANPE, puesto que llevamos dos décadas trabajando sobre el terreno en defensa del bienestar y la protección de los docentes. En 2005, ante el incremento de los conflictos de convivencia y la indefensión que sufrían muchos profesores, ANPE puso en marcha El Defensor del Profesor, un servicio de atención, apoyo y orientación ante situaciones de conflictividad y violencia en el ámbito educativo.
Veinte años después, los datos muestran la dimensión de aquella necesidad. El Defensor del Profesor ha atendido a miles de docentes en el conjunto de España y continúa siendo un instrumento fundamental para acompañar al profesorado ante situaciones de acoso, amenazas, agresiones, faltas de respeto, conflictos con las familias o problemas de convivencia.
Desde ANPE queremos aprovechar esta ocasión para felicitar a Diego del Pozo de Andrés por su nombramiento como director general de Bienestar Educativo y desearle todos los éxitos en esta nueva responsabilidad. Le ofrecemos, además, nuestra colaboración para avanzar en un objetivo que compartimos, mejorar la convivencia en nuestros centros y garantizar que el profesorado cuente con el respaldo y la protección necesarios para desarrollar su labor. Creemos que la experiencia acumulada durante estos veinte años por el Defensor del Profesor puede constituir una aportación valiosa en este nuevo camino.
«Consideramos este hecho especialmente significativo por tratarse de una reivindicación histórica de ANPE»
Estos datos y nuestra experiencia evidencian que hablar de bienestar educativo no significa únicamente hablar del alumnado. También significa cuidar a quienes cada día sostienen las aulas: los docentes. Los conflictos de convivencia, las faltas de respeto, las presiones de las familias, las agresiones, el ciberacoso o la sobrecarga profesional pueden tener consecuencias importantes sobre el bienestar y el desempeño del profesorado.
La creación de esta Dirección General debe servir ahora para convertir la preocupación por el bienestar en medidas concretas. Es necesario que sus competencias se traduzcan en recursos suficientes, prevención, intervención rápida ante los conflictos, apoyo a los centros y protección efectiva de los profesionales de la enseñanza.

Entendemos la convivencia positiva como una responsabilidad compartida por toda la comunidad educativa. Pero también es imprescindible que el profesorado disponga del respaldo institucional necesario para ejercer su función con autoridad, seguridad y reconocimiento. ANPE reconoce, por tanto, la necesidad y oportunidad de esta nueva Dirección General y espera que su creación marque un antes y un después en las políticas de bienestar educativo de Castilla y León. Hace veinte años fuimos pioneros creando el Defensor del Profesor porque detectamos una necesidad. Hoy celebramos que esa preocupación forme parte también de la estructura de la Administración educativa. El siguiente paso debe ser dotarla de recursos y capacidad de respuesta para que el bienestar del profesorado deje de ser una declaración de intenciones y se convierta en una realidad cotidiana en nuestros centros.


