sábado, agosto 13, 2022
InicioEl Defensor del ProfesorLos profesores resilientes

Los profesores resilientes

Según numerosas publicaciones y distintas investigaciones, la resiliencia conlleva una serie de características que usan los profesores con frecuencia en el ámbito educativo.

Laura Sequera Molina, Coordinadora estatal del Defensor del Profesor de ANPE

Hace tiempo que en el mundo educativo se viene escuchando la palabra “resiliencia”. Pero, ¿qué es la resiliencia? La Real Academia de la Lengua la define como la capacidad de un material, mecanismo o sistema para recuperar su estado inicial cuando ha cesado la perturbación a la que había estado sometido y también como la capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o situación adversa.

Seguro que estas palabras, si las llevásemos al mundo educativo, probablemente a nuestros docentes les resonarían ya que hablan de una capacidad o herramienta que deben utilizar muy a menudo, ya que ellos suelen estar muy expuestos a muchos estímulos y ambientes diversos, así como a variables de estrés casi de forma cotidiana.

La Psicología Positiva considera que la persona es fuerte y activa, con capacidad natural de resistir y rehacerse a pesar de las adversidades. Esta concepción pretende comprender los procesos y mecanismos que subyacen a las fortalezas y virtudes del ser humano.

Es por ello que al finalizar el curso pareciera pertinente hablar de este tema y por tanto de las personas resilientes, de nuestros profesores resilientes y de las características que presentan. Según diversos autores estas características serían:

  • Son conscientes de sus potencialidades y limitaciones. El autoconocimiento es un arma muy poderosa para enfrentar las adversidades y los retos, y las personas resilientes saben usarla a su favor. Estas personas conocen sus fortalezas, habilidades y limitaciones.
  • Son creativas. La persona con una alta capacidad de resiliencia no se limita a intentar pegar el jarrón roto, es consciente de que ya nunca a volverá a ser el mismo.
  • Confían en sus capacidades. Al ser conscientes de sus potencialidades y limitaciones, las personas resilientes confían en lo que son capaces de hacer, se sienten seguras de lo que pueden lograr.
  • Asumen las dificultades como una oportunidad para aprender. A lo largo de la vida enfrentamos muchas
    situaciones dolorosas que nos desmotivan, pero las personas con un alto nivel de resiliencia son capaces de ver más allá de esos momentos y no desfallecen.
  • Practican el mindfulness o conciencia plena. Aún sin ser conscientes de esta práctica milenaria, las personas resilientes tienen el hábito de estar plenamente presentes, de vivir en el aquí y ahora y tienen una gran capacidad de aceptación. Para estas personas el pasado forma parte del ayer y no les causa zozobra.
  • Ven la vida con objetividad, pero siempre a través de un prisma optimista. Las personas resilientes son muy objetivas, saben cuáles son sus potencialidades, los recursos que tienen a su alcance y sus metas, pero eso no implica que no sean optimistas. Al ser conscientes de que nada es completamente positivo ni negativo, se esfuerzan por centrarse en los aspectos positivos y disfrutan de los retos.
  • Se rodean de personas que tienen una actitud positiva. Las personas que practican la resiliencia saben cultivar sus amistades, por lo que generalmente se rodean de personas que mantienen una actitud positiva ante la vida.
  • No intentan controlar las situaciones, sino sus emociones. Una de las principales fuentes de tensiones y estrés es el deseo de querer controlar todos los aspectos de nuestra vida. Sin embargo, las personas con capacidad de resiliencia saben que es imposible controlar todas las situaciones, han aprendido a lidiar con la adversidad y se sienten cómodas aunque no tengan el control.
  • Son flexibles ante los cambios. A pesar de que las personas resilientes tienen una autoimagen muy clara y saben perfectamente qué quieren lograr.
  • Son tenaces en sus propósitos. El hecho de que los resilientes sean flexibles no implica que renuncien a sus metas, al contrario, si algo las distingue es su perseverancia y su capacidad de lucha. Estas personas tienen una motivación intrínseca enorme y contundente.
  • Afrontan la adversidad con humor. Una de las características esenciales de las personas resilientes es su sentido del humor.
  • Buscan la ayuda de los demás y el apoyo social. Cuando las personas resilientes pasan por un suceso potencialmente traumático su primer objetivo es superarlo, y utilizan en parte el apoyo social.

Para finalizar, diremos que así los profesores, con estas fortalezas y habilidades, enfrentan cada día la compleja tarea del desarrollo de la labor docente en los centros educativos de forma exitosa, utilizando la adversidad como oportunidad para aprender y crecer.

Artículo anteriorANPE Extremadura
Artículo siguienteANPE Galicia

Último número:

- Advertisment -

Más popular