ANPE 621 Enero-Febrero 2024

jueves, abril 18, 2024
InicioInformación profesionalLa Formación Profesional en España: Desafíos y oportunidades en tiempos de transformación

La Formación Profesional en España: Desafíos y oportunidades en tiempos de transformación

En el transcurso del curso 2023-2024, la Formación Profesional (FP) en España ha vuelto a incrementar el número de estudiantes matriculados, consolidando un crecimiento del 35,3% en los últimos cinco años. Con 1.132.364 matriculaciones, este aumento del 4,9% respecto al año anterior refleja el éxito de estas enseñanzas en nuestro sistema educativo.

Los grados superiores encabezan esta tendencia, registrando un fuerte aumento del 5,3%, alcanzando la cifra de 589.461 estudiantes. El Grado Medio suma 454.869 matriculaciones (con un incremento del 4%), mientras que el Grado Básico y los Cursos de Especialización experimentan incrementos del 4,6% y 40,5%, respectivamente, con 81.983 estudiantes en Grado Básico y 6.051 en Cursos de Especialización. A pesar de este crecimiento, la Formación Profesional se encuentra ante desafíos y oportunidades cruciales en medio de una transformación del sistema sin precedentes.

La Ley Orgánica de Ordenación e Integración de la Formación Profesional busca una transformación global del sistema, convirtiéndolo en una puerta a un empleo de calidad para los jóvenes, al tiempo que aspira a responder con flexibilidad a los intereses y aspiraciones de cualificación profesional a lo largo de la vida y a las demandas de los sectores productivos. En este contexto, en cuanto a las personas con especiales dificultades formativas o de inserción laboral, las administraciones deberán trabajar activamente para promover la igualdad, inclusión y no discriminación en la formación profesional, implementando medidas flexibles y alternativas que aseguren un acceso equitativo a una formación de calidad en todos los Grados del Sistema de Formación Profesional a lo largo de la vida laboral.  

Desafíos de la nueva FP

La nueva ley tiene como objetivo alinear la FP española con el exitoso modelo alemán, poniendo un fuerte énfasis en la FP Dual, que combina formación teórica con aprendizaje práctico en empresas, sin embargo el primer desafío es la adaptación del sistema dual a un tejido productivo, como el español, formado por pequeñas y medianas empresas, muy diferente al modelo alemán de grandes corporaciones.

La transición de la FP tradicional a la modalidad Dual genera preocupaciones sin respuesta. ¿Cómo se llevará a cabo? ¿Qué cambios serán necesarios en los programas existentes? La ausencia de directrices claras ha sumido a las comunidades autónomas en la incertidumbre, incapaces de concretar detalles para la aplicación efectiva de esta modalidad, así como entre estudiantes, docentes y empresas colaboradoras.

El segundo desafío es la integración, en un único sistema, de los diferentes subsistemas de FP previos, de enseñanzas regladas por un lado, y acreditación de competencias profesionales, por el otro. Con la nueva normativa se regulan 5 niveles de acreditación: siendo los grados A, B y C, correspondientes a acreditación total o parcial de competencias profesionales y los grados D (ciclos formativos) y grados E (cursos de especialización) los correspondientes a las enseñanzas regladas del sistema educativo.

La aprobación de la Ley Orgánica se produjo en marzo de 2022 y el Real Decreto de Ordenación del Sistema de Formación Profesional no se desarrolló hasta julio de 2023. Para la implantación de los grados D y E, se hace necesaria la adaptación de los reales decretos de título de ámbito nacional a la nueva normativa, para que las comunidades autónomas, en el ejercicio de su competencia compartida, publiquen las normas de currículo desarrollando su parte autonómica.

Surge, por lo tanto, la gran preocupación acerca de la viabilidad de que las comunidades autónomas desarrollen unos currículos a tiempo, cuando faltan menos de siete meses para que éstos deban aplicarse en las aulas de todo el país. El Ministerio no ha publicado los reales decretos de título, que se encuentran todavía en fase de borrador. 

Es esencial que el Ministerio de Educación actúe con celeridad en la elaboración y publicación de la normativa correspondiente, proporcionando la orientación necesaria para comunidades autónomas y centros educativos. La colaboración entre todos los actores involucrados será clave para el éxito de esta ambiciosa reforma educativa.

Oportunidades con la nueva FP

La nueva ley de FP representa una oportunidad única para modernizar y mejorar la calidad de la educación profesional. Los nuevos módulos (sostenibilidad, digitalización e inglés profesional) y programas formativos pueden adaptarse para satisfacer las necesidades cambiantes del mercado laboral, preparando a los estudiantes para los empleos del futuro.

Frente a la incertidumbre generada por la implantación de la nueva ley de Formación Profesional,  desde el compromiso con la excelencia educativa y el bienestar de los profesionales de la enseñanza, ANPE demanda con firmeza y determinación la necesidad de claridad. Los profesionales, los centros educativos y, sobre todo, los estudiantes merecen conocer con certeza cómo se llevará a cabo la transición hacia este nuevo paradigma educativo.

Es imperativo que las autoridades competentes proporcionen información detallada sobre el calendario, los procedimientos y los recursos que se implementarán con la entrada en vigor de la nueva ley de FP. Esta claridad es esencial para que los profesionales de la educación puedan prepararse adecuadamente y garantizar un proceso de transición fluido y exitoso.

La incertidumbre genera ansiedad y afecta directamente la calidad de la enseñanza. Para lograr una implementación efectiva, es necesario abordar con prontitud las inquietudes y preguntas pendientes. ANPE insta a las autoridades educativas a establecer un diálogo abierto y transparente con todas las partes interesadas, proporcionando respuestas claras y soluciones concretas.

En este proceso de transformación educativa, la participación y colaboración de todos es fundamental. ANPE reafirma su compromiso con una Formación Profesional de calidad y equitativa. Nuestra labor es esencial para el futuro de la educación en nuestro país, y juntos, con información clara y acciones concretas, podemos superar los desafíos y construir un camino hacia un sistema educativo más fuerte y de calidad.

¡ANPE exige claridad en la implantación de la nueva ley de Formación Profesional!. 

Último número:

- Advertisment -